lunes, 5 de diciembre de 2016

Casabase, de panadería a bar

Entrar en una panadería y que huela a pan pan es una gozada. Pero de toda la vida, las panaderías tienen un olor peculiar que es difícil de describir. Todavía recuerdo el olor de Valverde, una panadería de Panxón (Galicia) que para nuestra familia es algo peculiar y que sólo con ese olor nos transporta a nuestros veranos rodeados de marisco, familia y mar.
Casabase tiene un poquito más. Cuenta con una barra y un par de mesas altas donde degustar lo que allí tienen, porque no sólo te lo puedes llevar (y pedir a domicilio), sino que en un rincón de allí, podrás disfrutar de lo que Francesco te haga.








La carta no es muy extensa, pero la parte de bocadillos (de pan de chapata sin nada de miga) tiene un buen surtido. No dejes de probar la burrata que prepara con verduras como tomate o calabacín deshidratados y conservados en aceite y especias (me lo apunto para casa). Lugar agradable donde no sólo ir a comprar el pan. No hace falta que te comas la punta de la barra por la calle, cómete la barra entera allí, pero con algo dentro. 

jueves, 1 de diciembre de 2016

Muy. Placer en Conserva, ¡y no sólo en conserva!

No hay cosa que más me guste en un restaurante, que una buena mesa de madera maciza. La típica mesa que se usa en las matanzas (ahora que estamos en época), que perduran durante décadas y que resisten a cualquier tipo de climatología. Si a eso le añades un lugar pequeñito, lleno de botes y cosas, y donde sirvan una buena materia prima, ya soy feliz. Además ahora en diciembre apetece encerrarse en sitios así, cálidos y agradables donde resguardarnos del frío, y sino te lo compras y te lo llevas a casa, que para algo es también tienda, aparte de taberna.








Eso es lo que nos ofrece Muy placer en conserva. Si quieres llevarte a alguien "al huerto" y sorprenderle mientras os tomáis un vino y picáis unas buenas alcachofas (también es temporada), con un toque cítrico gracias a la lima, o una ensalada de ventresca con pisto o cecina de León, estás en el sitio adecuado. ¿Lo mejor? Déjate guiar por Olga y disfruta de la compañía.

viernes, 25 de noviembre de 2016

#gastrorecomendaciones Say Cheese Bar!

El queso es una de mis pasiones. Bueno, el jamón y el Colacao son dos alimentos de los que podría vivir sin problema, pero si me tengo que decantar por otro (con el permiso de las sopas de ajo de mi madre), ese sería el queso en cualquier versión. Soy de Zamora, tierra de buenos garbanzos, buena carne y muy buen queso, y es que en Zamora cuidamos muy bien a nuestras ovejas.




Al caso, que hace unas semanas fuimos a Poncelet Cheese Bar a degustar unos buenos quesos (zamorano incluido lógicamente), y dejarnos sorprender por la cocina de tapeo (con y sin quesos) que allí tienen. Unos bocados apetecibles a base de mejillones, hummus o tomate pelado con base de queso que estaba de lo más sabroso y potente.
El precio sorprendente, bastante económico comparado con la parte de restaurante (en la que estuve comiendo cuando lo abrieron) y es que la parte de mesas altas es interesante, rápido, y ajustado a todos los bolsillos.

martes, 22 de noviembre de 2016

Horcher, de toda la vida

Es un clásico, es un lugar donde te aseguras comer bien, un lugar elegante y con solera. Sus paredes han recibido a personas importantes, a personajes relevantes, habrán escuchado de todo, y visto de todo. Horcher es un "to do" en la vida, y desde ahora creo que lo va a empezar a ser todas las navidades igual que Zalacaín.

Quizás sus platos son de lo menos fotografiables, pero es que a Horcher no vas a hacer fotos, vas a disfrutar. Vas a disfrutar del consomé Don Víctor hecho con esmero y cariño (y en el momento), vas a disfrutar de productos de altísima calidad acompañados de salsas y compotas manipuladas en el momento y delante de tus narices, vas a disfrutar de una buena mesa, una buena compañía y de un buen vino.




NUTRICIÓN

¿QUÉ? El consomé Don Víctor es un clásico que hay que pedir y no sólo por lo intenso de su sabor, sino por la manera de preparación con la prensa de donde sacan el jugo de la carne que después añadirán. Los arenques a la crema (suavidad). Como es época de caza, perdiz a la prensa y ganso asado (sólo lo hay un mes al año lógicamente), con sus castañas, lombardas y demás alimentos de temporada. Y para rematar con los salados, atentos a la foto, rodaballo salvaje, ¡un espectáculo!
De postre y también algo tradicional allí, el baumkuchen con salsa de chocolate caliente, crema de Chantilly y helado de vainilla. Una especie de bizcocho que parece el tronco de un árbol cortado, merece la pena probarlo.

¿QUIÉN? Quizás es para ir con padres, o para ocasiones especiales porque es un restaurante especial y no precisamente económico, aunque he de decir que para la altísima calidad que tienen, está más que bien pagado. Si eres fanático de la buena mesa, de la carne y pescado, de las salsas y compotas, Horcher es tu restaurante. Y sin olvidarme de la atención, están pero sin que te des cuenta, un servicio como en ningún otro sitio he visto, ¡servicio de 10!

Situado en C/ Alfonso XII 6, Madrid