miércoles, 23 de abril de 2014

Comptoir Libanais, donde el yogur es plato principal

Ayer regresé a Londres para zanjar algunos asuntos y empezar mi mudanza a Madrid a mi nueva (y reformada) casa. A pesar de que voy a seguir trabajando con UK, mi centro de control residirá en Madrid a partir de ahora, así que volveré a estar por ahí moviendo el paladar con mis amigos foodies lo antes posible.




Quedada con mi buen amigo británico Nico para cenar en un libanés la mar de bueno a escasos metros de mi centro deportivo. Me recuerda en cierta manera a Bazaar por el rollo supermercado (muy de moda últimamente) pero con toques árabes y un colorido muy mexicano. Todo lo que tienen allí se vende, desde tés hasta salsas para condimentar tus platos libaneses.




Pedimos hummus con pan de pita, Nick al ser vegetariano una tortilla de berenjenas y en mi caso falafel con yogur y granada. A mi el falafel me parece un plato de lo más sabroso siempre y cuando esté bien hecho y aparte me vuelve loco, di buena cuenta de ello cuando estuve en Israel o en Turquía. Todo esto acompañado de una rica bebida famosa en estas tierras británicas como es el Rose Lemonade, o bebida de rosas.




La atención muy buena y amena por parte del jefe (de Isla Mauricio) que empezó dándonos y unas clases de geografía y que casi acaba uniéndose a los selfies con nosotros. Precio en torno a 15 libras (18€) muy bien.

Situado en 59 Broadwich Street, London (hay varios por Londres)

Consejo nutricional: El falafel es un plato típico de países Árabes y que no viene a ser más que una croqueta de garbanzos o habas con cordero, es decir, bien por las legumbres y bien por la carne. Muy calórico pero muy completo en formato redondo.

lunes, 21 de abril de 2014

2 rebanadas de pan...¡bocadillo!

El bocadillo se inventó a finales del siglo XVIII, por lo que ha llovido bastante desde entonces.
¿Quién no se siente identificado con este suculento y práctico manjar? Te lo habrás llevado de excursión, para tomarlo mientras haces deporte o cuando eras pequeño en el recreo...para mi es un plato indispensable en mi alimentación diaria.
Tengo que agradecerles a mis padres y a mi familia en general que por las tardes desde que apenas sabía hablar, me diesen de merendar un buen bocadillo de chorizo, queso, jamón...y no bollería industrial, porque cada vez se ve más ese tipo de alimentos entre la población infantil.

Es una pena, pero se dan esos alimentos por varias razones:
- Ahorrar tiempo en la preparación
- Son baratos
- "Sabrosos" por no llamarlos enganch-osos debido a sus múltiples aditivos y saborizantes
- Y también por la buena campaña publicitaria que llevan detrás. Que compita el bocadillo de jamón con "Phoskitos" no tiene ningún sentido.




No quiero demonizar alimentos, ¡claro que hay que tomarse de vez en cuando un Phoskitos (por poner un ejemplo)!, lo que sí hay que hacer es alertar a la población, y sobre todo a los cuidadores de esos niños que se guían por la moda y por el "juguete" de las meriendas.
Volvamos al bocadillo, montemos un puesto de bocadillos a la puerta de un colegio (siempre he dicho que es un negocio redondo y no quita que lo haga). Disfrutar de 2 rebanadas de pan con algo dentro no tiene precio, y el abanico es tan amplio como que el bocadillo de lentejas es un hecho.

Pero cuidado, elije bien el tamaño del bocadillo, los ingredientes, y no seas como los ingleses que lo comen y cenan a diario...¿qué os he dicho siempre? Todo-En-Exceso-Es-Malo

Ya recomendé en su día sitios en Madrid con buenos bocadillos, pero no quita que a mi vuelta a la capital me monte el famoso chiringuito del que os hablo, ¡queda dicho!

viernes, 11 de abril de 2014

#gastrorecomendaciones ¡Doble, por favor!

El tema de repetir plato en una comida es una cosa que en España nos apasiona. Todavía recuerdo con apenas unos años y sentado en el taburete de casa de mis abuelos con los pies colgando, como ¡tripitía! el exquisito puré de mi abuela Eva, ¡una gran cocinera y mejor persona!

Pero bueno, ya no sólo de repetir vive el hombre, sino la ración doble se ha instaurado en nuestras casas como algo habitual...parece ser que en los últimos 20 años las porciones/raciones de comida se han multiplicado por 2 y eso quiere decir que nuestro peso o nuestros gordos también se multiplican por 2 y nuestra salud se divide entre 2.
Todos los alimentos han engordado, una porción de pan no es igual ahora que hace años, una magdalena, las patatas fritas o las bebidas no son igual ahora que antes. En los restaurantes convivimos con el menú L, XL...¿es necesario? ¿Es necesario small, tall...para un café? Es curioso porque en muchos restaurantes te sale más barato el menú cuanto más grande te lo pidas, ¿es necesario cebarnos? Crecen las raciones y también la dificultad de abrocharnos el cinturón del pantalón.




Recordáis eso de que una alimentación debe ser variada, MODERADA, y equilibrada ¿no? Moderada es la palabra clave. Moderada es comer en plato de postre y no en plato grande para engañar al ojo. Moderada es dejar la fuente de la comida en la cocina y no en nuestras narices. Moderada es comer patatas y llegar a cerrar (y no tirar) la bolsa.

Se multiplican las raciones, pero se gasta la mitad de energía. Ya nadie tiene que ir a sacar patatas al campo y a coger el tractor. Ya casi no quedan trabajos físicos más allá de los 10 dedos encima de un teclado. No multipliquemos las raciones y sí multipliquemos nuestra calidad de vida.

miércoles, 9 de abril de 2014

Nakeima, fusión-reacción-repercusión

En mi periplo por España, tuve la grandísima suerte de poder cenar un día en Nakeima. El nuevo it-restaurante de Madrid guarda sorpresas desde el principio, mejor dicho, desde antes de poner un pie en el local.




La manera de reservar bien puede levantar sospechas desde el minuto uno. Cuando llegué pensaba que se trataba de algo ilegal, de un local clandestino...papel en mano, Luis va tomando notas de los allí presentes una hora antes (como poco), aunque como bien dice él, "eso es un mito". Los comensales sólo pueden ser 20, y 8 de los cuales serán los afortunados que tendrán taburete. ¡Pero como ha cambiado Madrid!




Y unos pollos es la máxima exaltación de la decoración que he visto en un restaurante, ¿serán los nuevos jamones de los bares de toda la vida? #foodhunter




Esta barra tan deseada de Madrid (del Madrid de no postureo), te engancha por su misterio a la hora de reservar, por lo deseada y solicitada que está, y porque interactuas con los cocineros, los camareros y por supuesto con los comensales, ¡bienvenidos a la experiencia Nakeima! Espera un momento, que esto es un Dumpling bar señores, ¡qué estamos en Ásia!









¿Lo mejor? Ponerse en las manos de los allí presentes, nadie como ellos os podrá recomendar mejor. Lo más top que he probado puede ser el pez mantequilla, los niguiris (el de sepia, el carnívoro, o el de panceta, da igual), la brocheta de pollo, el bacalao (¡buah el bacalao!)...una base oriental con los pies en España y concretamente en lo castizo, no te extrañe probar unos callos en formato rollito algún día, allí la base es la fusión y olvidarte de burratas y cevichismos.
Prestar atención a las salsas, y preguntaros y afirmaros a vosotros mismos lo bien que casan con los alimentos que estéis tomando.




La atención junto con la comida, de lo mejorcito, bravo por interactuar con el cliente. De precio en torno a 35€, aunque depende de lo que pidas. Esta foto la encontré por las redes contesía de Madrid Confidencial, ahí mi coach y amigo José Miguel, y un servidor.

Situado en C/Menéndez Valdés 54, Madrid

Consejo nutricional: La fusión no sólo de alimentos, sino de nutrientes, es lo que tiene que tener como base toda alimentación. Déjate de disociar dietas, y de proteinizar tu día a día. Mezcla cuadros con rayas, mezcla el pan con los canónigos y la ternera a la plancha con salsa de cítrico, ¡en la fusión está el gusto!