lunes, 17 de abril de 2017

Pim Pam, platos de toda la vida

Es agradable ir a un restaurante y comerte unas lentejas por ejemplo. Parece ser que este tipo de platos se ha perdido entre los restaurantes habituales y no salen de la típica casa de comidas con menú de 10€.

Pues en Pim Pam pasa algo así. Una ensaladilla rusa, cecina de León, unas fresas con nata e incluso las banderillas o "toreras" de toda la vida. Me encantan estos sitios que recurren a ese tipo de platos que muchas veces caen en el olvido por tenerlos "demasiado presentes" en nuestras vida, y nada más lejos de la realidad, y sino, ¿cuándo fue la última vez que te comiste unas lentejas en un restaurante?














Está situado muy cerca de la Glorieta de Bilbao, concretamente en un edificio madrileño donde los haya. Lugar agradable dividido en 2 zonas (y parte donde montar un evento). El rey es el ladrillo y en el suelo el protagonista el hormigón. Si me quedo con un plato, estos son los canelones de faisán y foie de los que no tengo foto por 2 razones (no os voy a engañar), y es que volaron nada más ponerlos en el plato y segundo no eran nada fotografiables realmente.

Para rematar unas fresas con queso mascarpone de quitarte el sentido aunque menos mal que fue para compartir. Aún así en mi cabeza me autoconvencía de que era muy saludable, ¡lleva fruta!

miércoles, 29 de marzo de 2017

Casa Hortensia, ¡ole tu merluza!

Este año me he propuesto visitar muchas casas de comida, concretamente las de las diferentes comunidades autónomas de España. A mi es que un plato de cuchara y un mantel rosáceo me encanta. Y si como decoración tienen algo así como un calendario de alguna tía en pelotas o la bufanda de su equipo de futbol, mejor que mejor. Quizás eso sea más de lo que llamo yo "grasobares", porque en las casas de comidas eso no se estila. Lo que sí se estila es llamarte por el nombre y que los camareros lleven camisa blanca impoluta y pantalón negro.

Casa Hortensia, un sitio donde te ponen una rosca de pan para ti sólo que bien podría comer una familia de 4 personas. Casa Hortensia, ese sitio donde te ponen vino de la casa para que te aburras.






Casa Hortensia está sitiada en la casa de Asturias, donde encontrar mesa sin reservar es tarea imposible y es que se pone hasta la bandera, y más en fines de semana. Pero quien no llora no mama, así que si queréis probarlo, hay que mojarse el culo.

Las fabes con almejas son muy top, una sopa de cocido con fideo fino (¡ay lo que lo he echado de menos!) y para remate la merluza rebozada. Me atrevo a decir que es de las mejores de Madrid. Cuidado con la ración porque puedes salir a 4 patas.
Recomendable al 100%, ahora a seguir buscando nuevas casas tan buenas y ricas como esta. 

miércoles, 22 de marzo de 2017

Okafú, Betanzos de verdad

Hoy miércoles me pongo a echar la vista atrás y es que hace ya un tiempo que su tortilla me enamoró. Y no hablo de la de Taberna Pedraza, que con todos mis respetos, y con un buen bagaje en tortillas (la desayuno a diario), me decepcionó un poco, pero eso es agua de otro costal.

Okafú, un sitio gallego de confianza y de referencia en Madrid. Y mira que es difícil poner confianza y gallego en la misma frase, pero este sitio es especial, su caldo gallego es especial, su pulpo es especial y su tortilla (de Betanzos) es muy especial.








No pasar por alto los taquitos de Croca (una gallega muy especial que come hierba y hace "muuu"). La tortilla está cortada perfectamente fina y frita como es la de Betanzos, nada de cortarla en cuadraditos. Si me faltó algo por ponerle un pero, es el raxo del que también soy bastante forofo, pero estoy yo como para pedir con todas las exquisiteces que allí sirven, aún así, si me están leyendo, por favor que apunten la sugerencia.

Sitio para repetir muy pronto, ¿quién se apunta?

viernes, 10 de marzo de 2017

Elektra, un lugar acogedor 24/7

Tiene escasamente un par de meses largos de vida, y Elektra se posiciona en Chamberí como un lugar acogedor, agradable, cómodo y que abre de 8 de la mañana hasta más de media noche.
Perfecto para ir a trabajar, hacer brunch, irte de merienda o afterwork...es como el típico amigo que lo llamas y siempre está disponible, ¡una maravilla!

Digo lo de acogedor, porque no es excesivamente grande, tiene unos sofás y unas estanterías que te recuerdan a casa, una mesa para compartir donde poder escribir, y la parte de abajo esconde unos rincones donde mi punto de vista, se pueden hacer muchas muchas cosas, es decir, yo me marcaría ahí unas masterclass de nutrición y tan feliz.












Los fogones están bajo la tutela de Emilio Salas, para mi un tio (con todo el cariño Emilio) innovador, muy currante y que le flipa su trabajo. Prueba de ello todo lo que pudimos degustar ese día. Maneja el tema verduras a la perfección, las hace divertidas y vistosas metiéndole semillas, frutos secos o especias para que sean coloridas y por supuesto de lo más sabrosas. Tienen una buena variedad de platos vegetarianos e incluso veganos, cosa que se agradece porque amplia horquilla para todos los públicos. 

Me quedo con sus judías. Un plato que aparentemente puede ser aburrido, hasta que notas el toque crujiente de los frutos secos. Atentos a las ensaladas porque aquí Emilio les ha dado una vuelta de tuerca y les ha metido hasta cereales.












Un steak tartar con curry y helado de pepino diferente, un risotto con parmesano o unos postres vistosos los cuales da pena comerlo.
He ido otro día a desayunar, y de lo más equilibrados sus desayunos, y lo que más me gusta, buena oferta de panes.

La verdad que es un sitio para repetir a distintas horas del día porque sinceramente no defrauda al igual que nunca baja la guardia. Siguiente paso, ir a probar el brunch. Y deseando que pronto abran la terraza, ¡Carmena, el sol ya está aquí!