viernes, 12 de febrero de 2016

"Comer y hablar todo es empezar", para Babbel Magazine

La comida ha dado pie a grandes episodios de la historia. Gracias a ella, sin importar nuestro idioma ni nuestra cultura, hemos llegado a importantes acuerdos.
Quizás la comida sea, junto con el amor y la música, uno de los lenguajes más internacionales, ¿no crees?

Es cierto que algunas alternativas, como los gestos, nos han salvado en más de una ocasión fuera de nuestras fronteras lingüísticas. Incluso los mundialmente conocidos iconos de whatsapp se han convertido en un nuevo lenguaje y sino, que se lo digan a la mujer del vestido rojo, que transmite a la perfección nuestro estado de euforia un viernes noche.

Viajando por el mundo me he dado cuenta de lo que puede llegar a hacer una persona por comer, y no voy tan lejos, concretamente mi padre, que es un amante de los gestos, protagoniza la escena. Os pongo en situación: seis y cuarto de la mañana en Hanoi (Vietnam), comedor del hotel, yo sentado en la mesa medio dormido con un trozo de pan y un café, y al fondo, prácticamente ya en la cocina, diviso a mi padre a la pata coja haciéndole la gallina al cocinero…"Quería 2 huevos fritos, hijo", me dijo. Anécdotas como esta tengo muchas, es gracioso, pero oye, mi padre consiguió su objetivo que era comerse 2 huevos fritos. Ahí es donde se puede ver que a través de la comida nos podemos comunicar. Da igual el idioma, da igual la cultura, en esa situación la gallina del whatsapp triunfó, aunque en este caso la gallina tenía bigote y era mi padre.

La comida nos junta en lo bueno y en lo malo, en la salud y en la enfermedad, en las bodas y en los funerales… En todas estas ocasiones, la comida es una excusa que sustituye a las palabras, que quiere decir una u otra cosa. “Queremos celebrar esto contigo”, “Pongámonos de acuerdo sobre este contrato”, “Gracias por venir, por formar parte de este encuentro”, “Estamos tristes, callemos, comamos”. Tomemos como ejemplo los entierros en el norte de Europa. Allí el silencio que inunda la estancia al final se traduce en un banquete, no existe el lenguaje pero sí la fuerza de la comida que reúne a todos y consigue amainar su dolor.




¿Y qué pasa cuando no hablamos el mismo idioma? Parece mentira, cuando estuve de Erasmus en Polonia, sin los seres queridos alrededor de una mesa que hacen que la velada no sea tan triste, y sin tener ni idea de polaco, me reuní con un grupo de estudiantes alrededor de una mesa comiendo zurek. A pesar de no entendernos nada, en nuestras caras se reflejaba la felicidad y el placer de haber comido semejante manjar sin tener necesidad de hablar y ahí es donde me di cuenta de que alimentarse es obligatorio, comunicarse no. Y más que obligatorio, es necesario, el comer es tan necesario como respirar, nos lo pide el cuerpo, es algo primario. Me remonto al siglo XVII cuando la patata, procedente de América y hasta entonces desconocida para nosotros, llegó a Europa y países como España pudieron sobrevivir gracias a este sencillo alimento tras la Primera Guerra Mundial. Esto es, a pesar de no entenderse entre ellos, tenían una necesidad mutua, algo por lo que valía la pena hacerse entender.

La comida también se ha usado para conseguir ciertos propósitos, ya fueran beneficiosos o macabros. En estos últimos los Borgia fueron los grandes maestros. Invitaban a cenar a sus enemigos y los envenenaban, muerte para los enemigos, triunfo para ellos. Ese tipo de envenenamiento surge también en el s. XXI aunque se traduce en comidas más amargas, sin víctimas mortales. Pero hay que fijarse en lo bueno, en la parte bonita de todo esto, que es lo que se consigue en la mesa, a través de la excusa de la comida. Ya sea una comida de trabajo donde nacen nuevos proyectos, que comidas familiares: todo fluye gracias a la comida que se comparte y se disfruta. Quizás un simpático pekinés, un sudafricano vegano y una rubia rusa no tendrán mucho en común, pero una comida sencilla y suculenta seguro que apaga sus diferencias hasta convertirlas en semejanzas. ¡Qué rico está este arroz! Y el vino, ¡exquisito!

La comida une, la comida reúne a la gente. A pesar de no hablar todos el mismo idioma, todos comemos igual y eso nos hace iguales. De la misma manera, todos pensamos mejor con el estómago lleno, por ello, las decisiones más importantes se toman con comida de por medio, o más bien, con lo que quede en el plato. Cuando le tienes que decir algo a un ser querido, ¿quedas con él para comer? ¡Claro! Tenemos que ser realistas señores, las noticias a través de la comida entran mejor. De una comida sale otra comida, del "lo que sobre, lo cenamos esta noche en mi casa", del "te veo la próxima semana para merendar", a la excusa de "yo pongo el vino". Seas de donde seas y hables el idioma que hables, comiendo se entienden todas las culturas.

Para comer no hace falta un idioma...para todo lo demás si.

Este artículo lo he escrito para Babbel Magazine, aquí el artículo.

martes, 9 de febrero de 2016

Montes de Galicia, los gallegos se sofistican

La comida gallega es de mis favoritas de España. Quizás porque a pesar de ser de Zamora, he mamado la cultura y la gastronomía gallega desde pequeño. Habitual en mi comer padrones y pulpo todo el año, y mis primos llevarse la nécora en el recreo...bueno, eso era cosa de mis tías, hace 50 años.
Montes de Galicia es un local apetecible de decoración, con toques inteligentes, todo medido y con una cocina gallega de caerte pa'trás.






NUTRICIÓN

¿QUÉ? Empanada gallega para abrir boca (ojo al tema flores que se está poniendo muy de moda). Aquí un servidor tenía antojo de caldo gallego y llegó con sus cachelos, sus grelos, su todo, estaba buenísimo. Pulpo a la gallega, lomo de vaca rubia, y de verdad no dejéis de lado su fish and chips (lomos de merluza de pincho) ya que el rebozado lo bordan. Para rematar, tírate a las tartas caseras, allí no tienen tarta de Santiago.

¿QUIÉN? Si eres gallego, te puedo dar la palabra que este es un buen lugar donde comer la comida familiar. Para los adictos al marisco y a los cefalópodos, la presentación que hacen y el buen condimento es alucinante. Platos de cuchara es su fuerte, y también la fritura que la tienen muy conseguida.

Situado en C/ Azcona 46, Madrid

viernes, 5 de febrero de 2016

Sergi Arola, bocaditos de placer

¿Y si nos vamos de tapas a casa de Sergi Arola? La verdad que es como una visita a la cocina de vanguardia pero en formato tapa, todo a su estilo, todo con sus trazos y todo con su toque personal, como estas patatas bravas a su manera, que para algo es quien es.
Variedad de tapas de toda la vida pero con un giro de 180 grados. Allí no esperes que los calamares sean redondos y vengan en pan de 50 céntimos, no, allí todo parece otra cosa y sabe como lo de toda la vida.





NUTRICIÓN

¿QUÉ? Podemos tomar bocados de placer pero en formato mini, así que no tengas miedo si te tomas alguna salsa de más o una fritura, todo viene en formato pequeño. Las patatas con ali oli están bastante buenas, un bocadillo de calamares con pan de tinta de calamar (también a su manera y exquisito), la bomba de la Barceloneta toda una bomba explosiva de sabor, empanadilla de marmitaco con una buena masa...tapas típicas de toda la vida de la gastronomía española.

¿QUIÉN? Para tapear es perfecto ya que con unas raciones sales comido. Si vas con amigos, es lo más desdolido del mundo, y si eres un fanático de las tapas de toda la vida pero renovadas, Arola te lo hace para tí, porque el bocata de calamares no es el bocata al uso. ¿Buscas fritura? Aquí de la buena, y no con las masas habituales, sino con toques asiáticos, y bien especiados.

Situado en C/ Zurbano 31, Madrid

martes, 2 de febrero de 2016

Sierra Mágina, AOVE de puro oro

SIERRA MÁGINA

El aceite de oliva es uno de nuestros pilares en la Dieta Mediterránea y por lo tanto en la alimentación española, una de las patas fundamentales cuando hablamos de gastronomía y nutrición. Y a nivel de salud, el virgen extra (AOVE) es la estrella.
Desde la provincia de Jaen, concretamente en la comarca de Sierra Mágina nace un AOVE único que recoge varios premios nacionales e internacionales por su variedad picual que se produce en las miles de hectarias que allí se reúnen y que presenta un aroma y un olor único en su especie gracias a sus componentes saludables.
Pero, ¿por qué consumir AOVE de Sierra Mágina desde el punto de vista nutricional?
Primeramente y como he mencionado al principio, es la base de la dieta Mediterránea y es imprescindible en una dieta variada, moderada y equilibrada, por lo que su consumo se recomienda que sea diario. Su consumo puede ser en caliente, en crudo o incluso en frituras, por lo que la cantidad recomendada está en torno a 3 cucharadas soperas, lo que equivale a 50 gramos de aceite, eso sí, en crudo, ya que si un día surge una fritura, siempre puede ser más, aunque hay que moderar el consumo.
Estamos ante uno de los alimentos más naturales ya que conserva el olor, el aroma y las propiedades nutricionales de la aceituna. Esto le da un fuerte poder organoléptico y desde el punto de vista gastronómico uno de los productos mejores ya que conserva sus propiedades
El ácido oleico, las vitaminas y los polifenoles (el AOVE de Mágina tiene mayor proporción), ejercen un poder antioxidante a nivel celular previniendo de esta manera el envejecimiento del cuerpo
Actúa a nivel del sistema circulatorio reduciendo los niveles de colesterol en sangre, y disminuyendo también la tensión alta. Personas con alto colesterol, el AOVE tiene que estar incluido en la dieta siempre
En cuento al tránsito intestinal, favorece la formación del bolo, protege la mucosa, evita la acidez, y ayuda a nivel de digestiones. No creer que el aceite nos puede producir acidez, al contrario
Una persona con colesterol alto lo puede consumir, con problemas cardiovasculares también, ¡incluso una persona que sea diabética!, ya quereduce los niveles de glucosa en sangre
Según los últimos estudios, el consumo de AOVE reduce y ayuda a la prevención del cáncer en general, aunque quizás más concretamente el cáncer de mama gracias a investigaciones que se han realizado con mujeres
Si tenemos peligro ante virus, bacterias o elementos externos que nos puedan atacar nuestro sistema inmunitario, el AOVE nos protege ante esas agresiones
En lo que respecta a parte gastronómica, el AOVE es el aceite más estable a la hora de la fritura gracias al ácido oleico ya que no se altera a temperaturas elevadas cercanas a los 200 grados. Además los alimentos cogen parte de su aroma y sabor. También lo podemos usar en caliente para sofritos, para carnes, pescados, verduras al horno o incluso repostería. Y en crudo es donde más le sacamos su sabor y aroma, tanto para aliños de ensaladas con un par o 3 cucharadas soperas, verduras crudas, bocadillos o como a mí más me gusta, ¡en el desayuno!, una tostada de pan integral con un chorrito de AOVE
Es tan necesario el AOVE, que según el estudio PREDIMED (Prevención con Dieta Mediterránea) se puede concluir que las personas con alto riesgo cardiovascular necesitan llevar a cabo una Dieta Mediterránea suplementada con aceite de oliva virgen extra para reducir la incidencia deproblemas cardiovasculares graves.
Estas características del AOVE de Sierra Mágina son la guinda a un magnífico aceite desde un punto de vista nutricional y gastronómico, indispensable en una dieta saludable y en un día a día en la alimentación de cualquier persona.
ÁCIDOS GRASOS
MONOINSATURADOSPOLIINSATURADOSSATURADOS
Ác. Oleico (75%)Ác. Linoléico (3-15%)Ác. Palmítico (10-20%)
Palmitoleico (1,5%)Ác. Linolénico (1,5%)Ác. Esterárico (10-20%)
*Contiene también hidrocarburos, betacarotenos (provitamina A), esteroles y tocoferoles (vit. E)
Guillermo V. Rodríguez | Nutricionista Nº: 000456
Nutricionista | Personal Eating Trainer
www.comiendoseentiendelagente.com