lunes, 25 de mayo de 2015

Bacira, color, sabor y salud

Bacira es ese sitio no muy conocido que se tiene que convertir en un sitio al que ir por varias razones. Cuenta con una carta variada que se aleja en cierta manera de platos establecidos en muchos restaurantes, la decoración tiene un punto diferencial, y la atención es exquisita digna de los famosos restaurantes de "5 tenedores".




Quizás las bombillas y los azulejos de la pared sean el punto fuerte de su decoración, sumado al contraste de la gente que allí puedes encontrar.




Empezamos con un picoteo de lo más saludable, salmorejo con pan de gamba. Un chorrito de aceite es bien en cualquier tipo de crema, ¡bueno para el corazón!




Niguiris de anchoa con guacamole y pico de gallo y atrás de atún con salsa romescu. Este tipo de bocados me parecen frescos y ligeros, nada grasientos, "tapas" más saludables con productos de primera.




Posiblemente Tocat, este vino catalán, uno de los mejores que haya probado. Estoy buscándolo por las redes para pedirme una botella. No soy muy entendido en vinos, simplemente me gusta o no me gusta y este me ha hecho tilín.




Anguila ahumada con ricotta, tomates secos, brotes tiernos y quinoa crispy. Variedad de ingredientes, colorido en platos y mucho sabor. Otro de esos platos de los que hablaba antes, muy limpio, nada procesado, y bastante saludable.




Ceviche de corvina. El ceviche está ganando puntos a muchos platos de pescados simplemente por su cocinado saludable. El tema de la salsa es interesante.




Tartar de atún picante con aguacate, alga wakame y pomelo rosa.




Huevo a 65 grados con migas, patatas y chorizo. He de decir que el tema del huevo lo dominan muy bien aquí. Como podéis ver, sus platos van desde "Spain meets Asia" con sus niguiris, hasta algo tan tradicional como son unas migas extremeñas.




Ravioli de morcilla con piñones y manzana y salsa de pimientos del piquillo con kimuchi. ¡Como estaban estos raviolis! Seguimos con la mezcla de ingredientes arriesgando sin miedo.




Albondigas de rabo de toro con pure y mucho humo. Me estoy abriendo en el mundo de las albóndigas y ya no sólo me fío de las de mi madre. Tenían un olor a incienso y sabían bastante bien, lógicamente el rabo de toro es muy intenso y sabrosísimo.




Helado inspirado en la bandera de Japón con fresas frescas y secas junto con bizcocho. En los platos he encontrado armonía, variedad e innovación, aparte de verlos muy saludables y equilibrados en cuanto a nutrientes. La atención muy buena y el precio medio son en torno a 30€.

Situado en C/ Castillo 16, Madrid

Consejo nutricional: La mezcla de ingredientes en un plato es arriesgada pero nos aporta todo tipo de nutrientes y de sabores, aparte de alegrarnos el ojo por el color. El color en el plato es algo fundamental que siempre debemos tener en cuenta a la hora de cocinar.

miércoles, 20 de mayo de 2015

Maria Cristina, ¡me quiere gobernar!

El pasado mes de abril tuve uno de esos fines de semana con los que tanto disfruto, un fin de semana gastro, con amigos, con buenos platos y mejores almohadas en hotel, conversaciones interesantes y desayunos repletos de fruta...¡un buen fin de semana con todas las letras!




Concretamente fuimos a San Sebastián, al hotel Maria Cristina, toda una institución. Y es que quedarse allí, es alojarse en un lugar con años de historia, con paredes que hablan de personas ilustres y con una atención exquisita.




Tan exquisita es la atención, que nada más poner un pie en mi habitación, me encuentro con una merienda "healthy" porque claro, uno es nutricionista y se cuida (un poco).





Tras un lavado de cara rápido tras el viaje, bajamos al bar con el director del hotel para conocer qué se cuece en el María Cristina. Surtido de quesos, zumo de tomate con bola de mozarella, foie-gras, croquetas de morcilla...¡creo que se cuece muy bien allí! Entiendase cocer por algo no relacionado con más de 2 gin tonics.




Y hablando de gin tonics y cócteles, aquí el famosímo fox-trot (gin invertido) de Javier de las Muelas, un auténtico espectáculo para los amantes de las bebidas espirituosas, una vuelta de tuerca al famoso gin tonic.
Bueno, no vamos a calentar mucho motores, que tenemos ruta de pinchos pintxos por la zona de Fermín Calbetón y aledaños. 





Empezamos en Casa Urola, un mítico de la ciudad tanto por la gente que va, como por los pinchos y lo fotografiable de todos los ingredientes que allí se exponen.
Empezamos probando una viera con ajoblanco, un buen bocado, acompañado de alcachofas con praliné de almendras y jamón, ¡bien por los frutos secos! Todo esto regado con txacolí del bueno, Txomin Etxaniz. Hay que hacerse fan del txacolí cuando se pisan tierras vascas, eso es un hecho.







Siguiente parada Bar Zeruko, allí degustamos un falso tomate (pimiento rojo con bonito y mayonesa) y una curiosísima tapa de estas que vienen con humo y que intentas hasta beberte el contenido...¡cuidado que eso no se bebe! Rosa de bogavante, crujiente y con un sabor a mar, algo sorprendente.






El siguiente, Borda Berri, es famoso por sus carnes. Un lugar de madera donde degustamos una jugosísima carrillera de ternera que bien podría haberme comido 10 e inundar trozos y barcos de pan en su salsa. También probamos un kebab, sí, unas costillas de cerdo asadas a baja temperatura, algo que se deshacía nada más hincarle el diente. Estaba muy bien especiada.






Y para rematar, fuimos a A fuego negro, donde comimos pajarito (codorniz frita con verduras en escabeche) y una tempura de verduras con alioli de patata y ketchup casero. Me quedo con la codorniz, quizás porque ya estaba bastante lleno.




De vuelta al hotel, un detalle por parte del hotel. Gin tonic con vistas a la ría. ¿Y si me quedo a vivir allí? Creo que Coco Chanel vivió y murió en un hotel de París...no le veo ningún problema el plan del Maria Cristina y pintxos a diarío, ¡no le veo problema!






A la mañana siguiente, tras despertarme en esa habitación, las sábanas me atrapaban y no me dejaban salir, vamos, como los lunes, pero tenía una carrerita pendiente por la playa de La Concha, hasta el Peine del viento y vuelta. Había que quemar lo de ayer y lo de hoy (y lo del mes pasado, lo de mañana...).






Y tras el ejercicio, hay que alimentarse bien. Desayuno de campeones que te crió, el mejor combustible para empezar el día. Mis desayunos en casa son de campeonato (ya lo sabéis), pero cuando salgo fuera...¡es una bacanal!








La mañana pintaba interesante. Los de San Sebastián Food habían organizado en sus escuelas, una masterclass para nosotros. ¡Otra vez que he vuelto a entrar en cocina! Y como siempre (y no es por tirarme flores y no, tampoco tengo abuela) no se me dió nada mal, además jugábamos con material importante, pinzas, flores, esferificaciones...¡estuve por llamar a un jardinero para que me echase un cable!, pero decidí juntarme con @mapihermida que de esto pilota bastante.








Todas y cada una de estas creaciones las he hecho yo, con mis manitas y mi pulso de robar panderetas. Eso sí, siempre fijándome con un modelo de plato, que uno es bueno, pero no tanto.
Espárragos de temporada con huevo, flores y caviar de aceite y trufa, un tartar de atún sobre carpaccio de frutas (ideón de cara a mis pacientes), y un postre que consistía en fresas con espuma de yogur. Nuestros profesores, todo unos profesionales y con una paciencia infinita.

¿Os he hablado del txacolí? Importantísimo hidratarse con el para que los platos te salgan perfectos.




Y así me quedé, con el Kursaal de fondo disfrutando de un maravilloso sol en la terraza de la suite Real. Una vez más, todo un placer.

viernes, 15 de mayo de 2015

#gastrorecomendaciones ¡ganarse el pan!

¡Ay que engañado estaba! Ayer jueves me convocaron a una comida muy cerca de la Moraleja, concretamente en el Club El Estudiante, para degustar un rico y fresco menú del día de la mano de Jose Luis, sí sí, el de las tortillas.




¿Y qué me encuentro al llegar? Pues lo que veis en la foto. Y así se desarrolló la jornada, entre palos de golf, el tee, perfecto swing. Yo, que en mi vida me he metido en un campo de golf...Y he de decir, que no se me dió nada mal, debió de ser el zumo de tomate (preparado) que me dieron.
Después sí, un salmorejo de mango, carrillera y un poco de vino blanco, porque desde mi punto de vista, ¡sí me había ganado el pan!

miércoles, 13 de mayo de 2015

Las naranjas, ¡las más mentirosas!

Yo a estas alturas de la película no me fío ni de mi abuela, que por cierto, la pobre murió hace casi 20 y todavía recuerdo que decía "el médico me ha prohibido el pescado azul porque tiene mucha grasa y yo el colesterol muy alto", y mira ahora, ¡todo el mundo con los omegas a pesar de tu colesterol! No te puedes fiar de nadie, está claro.




Pues la historia es que siempre hemos dicho que la vitamina C de las naranjas, que si muy buena, que si tómatelo rápido que se te oxida el zumo...¡no te fíes!
Las fresas tienen más vitamina C que las naranjas, un poco más, pero las superan por 100 gramos. Los kiwis o el brócoli también, incluso el perejil. Pero quien prácticamente triplica la cantidad de esa vitamina son los pimientos, rojos o verdes pero los pimientos, ¿cómo se te queda el cuerpo?

No hace falta cambiar el zumo de la mañana por uno de pimientos, pero sí empezar a potenciar otros alimentos que teníamos más descuidados por priorizar la naranja.