lunes, 26 de mayo de 2014

Saporem, vuelta al origen y mirada al futuro

Una de las cosas que me gusta de haber vuelto a Madrid, es quedar los sábados con mi amiga Celia para hacer brunch/comer y pasear en moto.
Celia es una foodie en cubierta con piel de "lifestyle", y como tiene buen ojo en el tema restaurantes, la mayoría de las veces deposito mi confianza en que descubra algo nuevo. ¡Tachán, Saporem!




Un sitio que congrega "la vuelta a los orígenes" de los pueblos con mallas de gallinero, mesas macizas de madera y recortes de periódico por las paredes. Muy eco y renovable me pareció todo el interior, y mucho vidrio en las estanterías. Veamos si en la carta hay burrata...¡ay la burrata!




Croquetas en caneco, unos rollitos de pollo y mango y una exquisitez que pasaré a explicar con una foto. Agradecer al jefe por la botella de champán, todo un detalle por su parte.




Una base de sobao pasiego, con foie por encima, huevo poché y membrillo, ah y mermelada. Estaba de muerte, lo mejor es destrozarlo, revolverlo y disfrutar. Para mi gusto me sobran los germinados de arriba.




Una pizza de canónigos, calabaza, champiñón y trufa. Si tiene trufa, ya me habéis conquistado. Buena idea la forma de la pizza y esa tabla de cortar en la que viene, ¡bravo por la diferenciación en la restauración!




Y la sorpresa continuaba de la mano del postre. Brownie de chocolate blanco, con frutos secos, bien. Y una tarta de oreo, mascarpone y fresas, muy top también. La atención muy buena, rápidos menos para la cuenta. De precio en torno a 20€.

Situado en C/Hortaleza 74, Madrid (hay 2 en Madrid).

Consejo nutricional: Los sobaos son para el desayuno, para que te absorba medio café cuando lo introduces en la taza. ¿Calorías?, muchas, pero dentro de la bollería se puede considerar el menos procesado y venga va, ya que los consumo en verano cuando voy a Santander, os recomiendo los Sobaos Macho, de llorar. Después a correr por la playa.

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