miércoles, 22 de marzo de 2017

Okafú, Betanzos de verdad

Hoy miércoles me pongo a echar la vista atrás y es que hace ya un tiempo que su tortilla me enamoró. Y no hablo de la de Taberna Pedraza, que con todos mis respetos, y con un buen bagaje en tortillas (la desayuno a diario), me decepcionó un poco, pero eso es agua de otro costal.

Okafú, un sitio gallego de confianza y de referencia en Madrid. Y mira que es difícil poner confianza y gallego en la misma frase, pero este sitio es especial, su caldo gallego es especial, su pulpo es especial y su tortilla (de Betanzos) es muy especial.








No pasar por alto los taquitos de Croca (una gallega muy especial que come hierba y hace "muuu"). La tortilla está cortada perfectamente fina y frita como es la de Betanzos, nada de cortarla en cuadraditos. Si me faltó algo por ponerle un pero, es el raxo del que también soy bastante forofo, pero estoy yo como para pedir con todas las exquisiteces que allí sirven, aún así, si me están leyendo, por favor que apunten la sugerencia.

Sitio para repetir muy pronto, ¿quién se apunta?

viernes, 10 de marzo de 2017

Elektra, un lugar acogedor 24/7

Tiene escasamente un par de meses largos de vida, y Elektra se posiciona en Chamberí como un lugar acogedor, agradable, cómodo y que abre de 8 de la mañana hasta más de media noche.
Perfecto para ir a trabajar, hacer brunch, irte de merienda o afterwork...es como el típico amigo que lo llamas y siempre está disponible, ¡una maravilla!

Digo lo de acogedor, porque no es excesivamente grande, tiene unos sofás y unas estanterías que te recuerdan a casa, una mesa para compartir donde poder escribir, y la parte de abajo esconde unos rincones donde mi punto de vista, se pueden hacer muchas muchas cosas, es decir, yo me marcaría ahí unas masterclass de nutrición y tan feliz.












Los fogones están bajo la tutela de Emilio Salas, para mi un tio (con todo el cariño Emilio) innovador, muy currante y que le flipa su trabajo. Prueba de ello todo lo que pudimos degustar ese día. Maneja el tema verduras a la perfección, las hace divertidas y vistosas metiéndole semillas, frutos secos o especias para que sean coloridas y por supuesto de lo más sabrosas. Tienen una buena variedad de platos vegetarianos e incluso veganos, cosa que se agradece porque amplia horquilla para todos los públicos. 

Me quedo con sus judías. Un plato que aparentemente puede ser aburrido, hasta que notas el toque crujiente de los frutos secos. Atentos a las ensaladas porque aquí Emilio les ha dado una vuelta de tuerca y les ha metido hasta cereales.












Un steak tartar con curry y helado de pepino diferente, un risotto con parmesano o unos postres vistosos los cuales da pena comerlo.
He ido otro día a desayunar, y de lo más equilibrados sus desayunos, y lo que más me gusta, buena oferta de panes.

La verdad que es un sitio para repetir a distintas horas del día porque sinceramente no defrauda al igual que nunca baja la guardia. Siguiente paso, ir a probar el brunch. Y deseando que pronto abran la terraza, ¡Carmena, el sol ya está aquí!