miércoles, 26 de agosto de 2015

Ibiza, diversión en el barco

A pesar de que estoy poniendo rumbo a Coruña para pasar mis últimos días de vacaciones en aguas gallegas, la verdad que no me puedo quejar. No me ha quedado ni un mar, lago u océano colindante de la península ibérica por remojarme.
San Sebastián, Portugal, Galicia, Tarifa e incluso alguna isla como Ibiza, han sido los destinos elegidos para disfrutar y desconectar del asfalto madrileño. Eso sí, hemos cambiado Ibiza de tierra por Ibiza de mar.




Dicen que la vida pirata es la vida mejor. No os lo voy a negar, porque pisar Ibiza y meterme en un barco pirata (previa ingestión de biodraminas) controlado por #cuttybandistas es algo de lo más excitante y más si vas sin rumbo definido.





Daba igual donde fuésemos porque los lugares eran maravillosos. Cala arriba, cala abajo, fondear, un poco de buceo y vuelta a empezar. Eso siempre que no nos cogía la zodiac y nos "aparcaba" en una playa para que pisásemos tierra.





¿Lo mejor de todo? Ir donde quieras, ser libre y dejar el barco en aquellos maravillosos lugares donde tus dos piernas no pueden llegar. Quedarte tumbado en la proa viendo atardecer, viendo esas pequeñas cosas que nos brinda la naturaleza y que sólo en vacaciones somos conscientes de ello.






¡¡¡Nutricionista a bordo!!! Nuestros desayunos en tazas de Cutty Sark es lo más alcohólico que vimos durante el día (alguna copa nocturna si que cayó está claro), y es que el barco estaba cargado de comida orgánica más allá del ColaCao y algún producto más.
No os voy a decir que nosotros pescásemos el bacalao o nos remangásemos los pantalones para ir a por las patatas de la zona (eso ya lo hago yo en casa de mis padres), sino que la tripulación nos trataba a cuerpo de reyes (marqueses, condes y demás) para que nosotros tuviésemos simplemente que mover el bigote y disfrutar de nuestro alrededor.




Productos locales, dulces de allí y bebidas "made in Pitiusas"








Quizás el lado producto, el lado gastronómico de la isla es el menos conocido, pero "haberlos haylos" y cuando pudimos poner un pié en Ibiza pueblo, allí que nos fuimos a perder.
Frutas varias, sales y bebidas son algunos de los productos estrella de la isla. Mucho zumo (la mayoría alcohólicos que se pueden pedir sin alcoholizar) perfecto para saciar el calor.






Necesario hacer padel surf, bucear, pasear por el viejo Ibiza, ver atardecer en barco o tomando un zumo en el Café del Mar, echarte unos bailes en Pikes Hotel, ir a comprar cualquier baratija a Las Dalias, atracar en San Antonio y besar el suelo, disfrutar de la cala D'hort, y como no, tomarte una maravillosa pizza (la mejor de la isla) en Enfarinarte.




Se me queda en el tintero quizás lo más importante. Esa maravillosa y divertida gente que compartió 4 días conmigo en esas aguas del mediterraneo.

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