lunes, 6 de abril de 2015

La entretenida, ¡entretenidos entre libros!

Este restaurante reúne los ingredientes (no comestibles) para convertirse en uno de esos lugares de "To do" para este 2015, lleno de atractivo, con una buenísima comida y una estética de lo más apetecible y actual. En pleno barrio de las letras es perfecto para un día de paseo mientras te pierdes por esas calles con encanto.




Suelos de damero, vigas de madera al natural, una vajilla de antaño y muchos libros. Es como la típica cocina centroeuropea llena de cosas y de cachivaches, me recuerda a la cocina de mi tía Vivi de Zurich donde se mezclan las especias con fotos y libros. No apto para maniáticos.




Respecto a la comida, lo podemos considerar como una taberna donde compartir. Buñuelos de bacalao cual bomba de relojería pero perfectamente fritos.




Mejillones al vapor. Con este plato me tienen en el bote. En pocos sitios se ve algo tan sencillo como estos bivalvos con nada más que un limón encima. Estos mejillones procedentes de algún bateeiro del norte hicieron del comienzo de la comida algo muy especial.




Continuamos con un clásico, croquetas de roquefort, bacalao y jamón. Me gustó que las acompañen de unas patatas rollo Ruffles onduladas pero hechas por ellos mismos. Mamá, tu que eres de pedir croquetas hasta en restaurantes de estrella michelín, ¡ya tienes otro sitio más!



































Las alcachofas se han convertido en mi obsesión del año. Sigo en busca de las alcachofas perfectas y tengo algún que otro sitio apuntado. Estas me gustaron ya que no estaban adulteradas con ningún tipo de salsa, sólo un toque de sal Maldon.




Bocadillo de calamares, algo muy castizo aunque desde mi punto de vista le quitaría el toque verde y le metería un cítrico. El pan muy bueno y el acompañamiento mejor.




Foie con mermelada de melocotón y frutos rojos. Esto si que es un "poner la miel en los labios" en toda regla. Bravo.




Tortilla de merluza y pimiento. Otra modalidad de "tortilla de patata" pero quizás algo complicada en los sabores. Muy jugosa y perfectamente hecha pero había algo que me sobraba.




Steak tartar, muy del rollo de Zalacaín, y yo que he probado ambos, no tiene nada que envidiarle. Con todos los aderezos e ingredientes correspondientes, también lo hacen en el momento.




Y mi plato favorito o con el que me quedo, es el rape al horno con pimiento. Brutal. Un pescado completamente fresco y con bien de verdura. ¡Verduras, nada de salsas!
Me gusta que usen alimentos frescos y buenas materias primas sin manipular y sin enmascarar con salsas. Cuando el productos es bueno no hace falta disfrazar.

Atención correcta y el precio en torno a 30€, era menú cerrado y me dió rabia que no probar los postres, pera los pacientes son lo primero.

Situado en C/ Cervantes 16, Madrid

Consejo nutricional: El rape es un pescado blanco, muy feo, pero con alto contenido de proteínas de alto valor biológico. Perfecto para esta época porque tiene mil maneras de ser cocinado y si no le añadimos mucha cosa, puede ser un plato bajo en grasas. Buena dosis de B9 perfecta para la sangre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada