viernes, 26 de diciembre de 2014

#gastrorecomendaciones Es la hora del vermut

El español de a pié busca disfrutar moviendo las mandíbulas, tranquilamente y con una conversación, un comiendoseentiendelagente en toda regla vamos. Pero si hay algo que gusta más, es ese momento pre-comida donde de manera informal inclinas el codo en la barra del bar y te pones a disfrutar de un corto de alguna bebida.
¿Qué es la hora del vermut? Como he comentado, es ese momento pre-comida en torno a la una del mediodía donde lo importante es ir haciendo hambre. Es ese momento de reunión, mientras se espera que vayan llegando todos, pero no es necesario beber vermut, que también, sino de ir haciendo hambre.


En Madrid, si hablamos de vermut vermut, y de barril, nos tendremos que acercar hasta la taberna de Ángel Sierra, bastante oscura, con polvo en las botellas de alcohol y con una solera que la hace única. Además si lo acompañamos de un boquerón o de unas aceitunas, el cielo cada vez estará más cerca. Interesante fijarse en el latón y en la barra que posiblemente sea de las pocas originales que hay en Madrid. No dejes de ir que cualquier día nos toca pagar entrada porque lo han convertido en un museo.




También por la zona de Chueca/Malasaña, encontramos una de mis favoritas, la Bodega de la Ardosa. Original tanto en el ambiente, como la exquisitez de sus paredes o los camareros bien uniformados. Multitud de cosas en el frontal con rayos de sol procedentes de la calle donde la tortilla de patata se ilumina a duras penas y es aconsejable si el hambre lo permite, pedir berenjenas rebozadas…otro rollo. ¡Por Dios, que se me ha olvidado hablar de la tortilla! Está en mi top 5 de mejores tortillas de Madrid, poco hecha y muy jugosa.
Si lo que buscamos es algo castizo, de flamenca encima de la tv, de la bufanda del Atlético cerca de la barra, y de que un señor como Don Alfonso, se dedique a untar 500 rebanadas de pan con sobrasada a toda velocidad, tendremos que ir a Vinos, situado muy cerca de los 2 anteriores, en la Glorieta de Bilbao. Un espacio más amplio donde no sólo triunfa la hora del vermut, sino las tardes/noches de partido de futbol con los amigos, pero las de antaño, con botellín de cerveza comiendo pistachos.

Y caminando más hacia Conde Duque, está la taberna DeCorps, concretamente en la Plaza de la Guardia de Corps. Un sitio recogido, con morcones y salchichones cortados (y colgados), donde puede caer algún encurtido acompañado de un corto de cerveza, aunque la mejor opción es salir fuera y ponerte a disfrutar del sol del otoño, que es lo que más apetece ahora en esta temporada.

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