lunes, 23 de abril de 2012

Luzi Bombón, ¿de sobrevalorados está lleno el mundo?

Era necesidad ir a Luzi Bombón, todo el mundo habla de él, y cuanto más difícil es conseguir mesa, más prestigio coge un restaurante, típico en Madrid.
Visto lo visto, me puse raudo y veloz en contacto con Eva, del gabinete de prensa del grupo Tragaluz para reservar una mesa. Luzi Bombón viene a ser el primo hermano de BarTomate pero criados en sitios diferentes porque no se parecen, uno rubio, otro moreno, uno con los ojos azules, otro con predominio de madera y colores cálidos, aún así con las mismas ganas de triunfar.




Celia y yo llegamos los primeros. Nos costó un poco averiguar cual era la entrada, porque me imagino que todo el que haya ido, le ha surgido la misma duda, ¡a mi no me engañais! La puerta guarda ese "encanto" de trasera de restaurante, por donde te esperas que se saquen los contenedores de basura de cocina y no que sea la puerta principal, lo digo en el buen sentido, nada despectivo. Me gustan esos restaurantes que juegan con la ambigüedad.

 


En el interior una espacio donde predomina la gente, lleno hasta el infinito y más allá como diría el intrépido Buzz Lightyear, destaca un cubículo/barra central con mucha actividad donde te sirven desde una bebida hasta una comida. ¡Cómo me gusta la actividad en un restaurante, y más en la barra! Mantener una conversación con tus amigos a la vez que parlotear sobre el marisco con el camarero.

Al caso, llegamos, y por unas razones u otras no nos habían reservado mesa, ¡ohh! Antiguamente decías que eras Marqués de No Se Qué y tenías mesa en los mejores restaurantes del mundo. Hoy en día dices que tienes un blog de gastronomía, y que necesitas hacer una reseña sobre Luzi Bombón, y te resuelven la papeleta en cuestión de minutos, ¡cómo han cambiado las cosas! Muchas gracias al maître, todo un profesional.

 


La emoción ya me poseia y ese cubículo/barra me estaba llamando a voces para que lo fotografiase. Celia, que ya me conoce dijo "no te preocupes, haz fotos que yo mientras me pido algo". Sólo me faltó meterme en la cocina.
En el OysterBar, predominan las ostras genaro, erizos de mar, y demás marisco de alto voltaje perfectamente colocados que alegraban la barra.

 

Para matar el tiempo y mientras esperábamos a Anita y Pablo, nos tomamos un tinto de verano ya que hoy esperábamos que fuese un gran día, y así fue (jugaba el Real Madrid, #halamadrid).

Una vez que llegaron, cogimos nuestras bebidas y tomamos asiento. Mientras iba hasta nuestra mesa, me venían imágenes del CheeseBar a la cabeza, me recordó (estéticamente) un poco al restaurante del "Grupo/Concepto" Poncelet.
Muy buena mesa, muy bien situada pero no sé si es que el día estaba nublado o por qué, pero hubiese agradecido un poco más de luz. ¡Luzi, Luzi que estamos a oscuras! Ambiente cálido y acogedor.
Nos trajeron un trozo de madera y encima la carta, ¡genial!




Para abrir boca una ensalda de pato, dátiles y kikos. A mi me gustó porque estaba bien aliñada y los dátiles le daban ese punto dulce, aún así no todos teníamos la misma opinión, el resto de los comensales pensaban que no estaba suficientemente aliñada, y menos Pablo que sigue pensando que lo verde es para las vacas (es un tío duro, ¡nunca le lleves la contraria!).




Aqui sí que estábamos de acuerdo. Un arroz de calamarcitos, gambas y almejas. Muy escaso para 4 pero sabrosísimo y jugoso.
Como nos quedamos con ganas de más, cogimos nuestros tenedores y empezamos a darle al socarrat, bueno vale, las chicas son más tímidas y no lo hicieron.




Anita como se segundo se pidió secreto, esa parte que se encuentra cerca de la paleta. No me pude resistir a probarlo. Muy bien hecho y además una buena pieza.
A Anita le gustó pero no pudo con todo...¡para eso hemos venido Pablo y yo!, no te preocupes.




Celia se pidió Steak Tartar, un plato que si os soy sincero, nunca había probado. Buenísimo, pensaba que no me iba a gustar y ¡buenísimo! Ana (la madre de Celia) hace uno muy bueno..."Hola Ana, qué tal, un día me gustaría probarlo, te sacaría en el blog, gracias, ¡un beso!"
Pues eso, steak tartar acompañado de patatas fritas (que son las que pegan con esta carne).

 


Pablo y yo nos pedimos chuletón del norte fileteado. Sin salsas, sin nada, como debe ser. La carne vuelvo a repetir, es muy buena, tanto secreto, chuletón y demás. Los de Luzi Bombón tienen muy buena carne, hacen alusión a su "Brasserie 100%"

Con tanta carne había que pedir un vino para digerirla, Marqués de Murrieta del 2005, personalmente no me gustó, picaba la lengua.




Como a las 8 de la tarde jugaba el Madrid, fuimos a calentar motores. Primera parada el TenConTen (tenemos una comida pendiente) a tomarnos unas digestivas*.
*Digestivas: dícese de bebidas alcohólicas que ayudan a hacer la digestión.

Ríete tú de Luzi Bombón con el tema mesas...aqui hasta Julio no hay sitio, menos mal que Pablo tienen manga ancha.

 


Seagrams con tónica, Barceló con Coca-Cola y demás bebidas...después partido, afonía y buenas noches.

Referente al Luzi Bombón, atención fifty fifty, el camarero que nos tocó fue bastante seco, el resto de la gente atenta y agradable. El ambiente mayor, muchas familias y poca gente joven como nosotros. De precio en torno a 50€ (me toca ahorrar).

Situado en Paseo de la Castellana 35, Madrid

Consejo Nutricional: Recomendable pedir carne roja, tiene mucho hierro, vitamina B12 y proteinas de alto valor biológico, vamos, que es muy buena (no abusar de ellas, también es verdad), aparte la forma de cocinado que alli tienen es buenísima, a la plancha o a la brasa, lo más sano.

5 comentarios:

  1. Leyendo tu post nos queda la misma sensación de cuando visitamos el Bar Tomate. Nosotros llegamos a la conclusión de que fallan las expectativas. Si no tuviera el problema de la reserva y nadie te hubiera hablado del sitio antes, probablemente la opinión no sería tan agridulce. ¿Qué piensas?
    Un saludo.

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  2. Mucha comida y nada de postre?
    Ese precio no va acorde con la juventud

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  3. No creo que sea tanto una cuestión de expectativas. Un restaurante de 50€ el cubierto requiere un servicio impecable, y el que ellos ofrecen está muy lejos de serlo.

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  4. Varias experiencias, todas nefastas.

    1º Mi mujer y una amiga tuvieron que devolver una carne con evidentes muestras de estar en mal estado
    2º Mi padre con intoxicación alimenticia por haber tomado arroz con bogavante en mal estado. Casi perece en la cama por la intoxicación con fiebres de 41º. Al ir al restaurante para comentar y esclarecer lo sucedido, el encargado, con una actitud totalmente fuera de lugar, cometió la osadía de decir que ese día no se había servido Arroz con Bogavante
    3º Una amigas de mi mujer, si saber la historia anterior, pidieron arroz con Bogavante, y el Bogavante servido estaba totalmente crudo.

    A todo esto hay que añadir que el servicio un desastre, y el encargado un auténtico maleducado.

    Una pena, pero no podemos dejar que nos tomen el pelo.

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  5. Un auténtico engañabobos. Restaurante para hacerse ver con todo el postureo madrileño.

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